martes, 14 de junio de 2011

En un charco

En un pequeño charco que encontró cerca de un camino fue a vivir un pequeño mosquito. Al llegar, en una orilla de ese gran mar puso su equipaje y comenzó a preparar un potaje para comer. Su sorpresa fue grande al encontrarse con una araña que le pidió potaje y el mosquito (que era muy amable) compartió con esa araña su potaje de dos garbanzos (un potaje muy grande teniendo en cuenta el tamaño de un garbanzo si se compara con un mosquito). Al rato llegó una abeja que al mosquito también pidió potaje al mosquito, el mosquito no tuvo problema y también le dio potaje.

Tras varias horas el mosquito había compartido su potaje con seis arañas, dos mosquitos (aparte de él), tres abejas, un saltamontes, una mariquita, una mariposa, un escorpión y varias orugas. Ya no le quedaba potaje pero hizo muy buenas migas con todos ellos y acabaron siendo muy amigos.

Pasado el tiempo, todos los amigos siguieron juntos y aún recordaban el día en que, el amable mosquito compartió su potaje con todos ellos cuando estaban hambrientos.



Cuando pasó el tiempo decidieron hacerle una fiesta sorpresa al mosquito y se mudaron todos cerca de una charca estupenda donde vivieron felices.


2 comentarios:

  1. A mi este mosquito (salvando las distancias me recuerda mucho a algunas personas maravillosas y muy generosas que he tenido la suerte de conocer y que hacen que cada día sea especial

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